Regímenes de impuestos indirectos aumentan en el mundo.

Cada día los negocios enfrentan nuevos riesgos y en materia de tributación los impuestos indirectos van en aumento, según estudio de EY.

 

Más países están adoptando regímenes de impuestos indirectos mientras responden a las caídas en las ventas y a la innovación digital de acuerdo con el estudio en profundidad de EY Indirect Tax Development in 2016 (El desarrollo de los impuestos indirectos en 2016), que trata el desarrollo y las tendencias de los impuestos indirectos en más de 100 de jurisdicciones. El reporte también muestra que la tendencia global de mayores tasas de crecimiento continúa e identifican nuevos riesgos para que los negocios se adapten a un cambio sin paralelos en el escenario de los cambios en los impuestos.

Más de 160 países ahora recaudan impuesto al valor agregado (VAT) o impuestos a los bienes y servicios (GST) para impulsar los ingresos. Nuevos sistemas de impuestos indirectos han sido introducidos en un número de países, de los cuales el más notable es Puerto Rico que, a partir de abril de 2016, es la primera jurisdicción de Estados Unidos en introducir un sistema de estos. China, los países del Consejo de Cooperación del Golfo y la India, entre otros, también han anunciado cambios importantes en los ajustes existentes, ampliando la red de recaudos en todo el planeta.

El incremento sin precedentes de las tasas de los VAT y GST continúa a escala global, a pesar de las señales de estabilización de las tasas, e incluso se han desacelerado, en partes de Europa. A su vez, los recortes en los impuestos al tabaco y al alcohol ha aumentado en muchos países en los últimos 12 meses y muchos han ampliado la base de impuestos, o planean hacerlo. El reporte encuentra que la trepada de las tasas es en parte debido a tendencias globales tales como los bajos precios del petróleo, el cual lo requieren los gobiernos para balancear sus pérdidas fiscales.

Gijsbert Bulk, líder global de impuestos indirectos de EY, dice: “se ven grandes cambios en el panorama de los impuestos indirectos, los cuales entrañan nuevas complejidades y obligaciones más allá de las fronteras. Nuevas reglamentaciones y regímenes crean un mayor riesgo de no conformidad y ahora es más importante que nunca que las compañías monitoreen el impacto de los precios y los márgenes de forma integral en todo el negocio”.

El auge de la digitalización y la recolección de datos traen grandes cambios y nuevos riesgos:

El reporte resalta el impacto de la digitalización en jurisdicciones que se dirigen a buscar nuevas formas de atraer ganancias. La llegada del consumismo digital ha traído pérdidas en los impuestos en compras de bajo valor y fronterizas, las cuales no cumplen con el umbral de recaudo, y los gobiernos ahora están tomando medidas proteccionistas en respuesta. Y mientras la compra de bienes físicos trae cada vez más formas de descargar productos digitales, como los libros electrónicos, los gobiernos están buscando nuevas formas para desarrollar normas innovadoras para recaudar impuestos.

De igual manera, más jurisdicciones están implementando auditoría electrónica y el monto de datos recolectados está creciendo de forma exponencial, agregando más cargas administrativas a los negocios. Cada vez más, los gobiernos están buscando información sobre las transacciones en tiempo real, trayendo nuevas complejidades a los negocios al usar múltiples canales de distribución y haciendo más desafiante para las compañías el control de sus propios datos. Con tecnologías como la “cadena de bloques” que se adaptan ampliamente, esta tenencia es probable que continúe.

Bulk menciona: “Una falla en la coordinación entre geografías y un incremento en las cargas administrativas, presenta nuevas dificultades para los negocios e incrementa la urgencia de una aproximación uniforme y global la aplicación de impuestos indirectos. Las compañías necesitan establecer una estrategia proactiva y robusta para mantenerse al día con este cambio acelerado de clima”.