“El oro vive un momento de retos y oportunidades para el país”

 Entrevista con Javier Quintana, socio de asesoría de EY y experto en el sector minero.

Durante la vigésimo primera Feria Internacional Minera, realizada el 29 de Septiembre en Bogotá, se aprovechó la presencia de importantes profesionales y académicos del sector para entender y conversar sobre los retos y desafíos del sector, no sólo a nivel local sino también en la perspectiva global. El oro representa hoy uno de los minerales que mayor potencial tiene en el caso colombiano, pero a su vez presenta retos de diversa índole.

 Javier Quintana, socio de asesoría de EY, fue uno de los panelistas en la reciente XXI Feria Minera y en esta entrevista conversó sobre la coyuntura de la minería, tanto local como globalmente.

¿Cuál es el momento de la minería hoy?

 J.Q.: A nivel global siempre se ha mencionado que lo único constante en la minería es la volatilidad. Ese principio parece reafirmarse por el comportamiento de las principales variables del sector. Hoy vivimos constantes variaciones en precios (generalmente hacia la baja), importantes reducciones de demanda y diferencias en las tasas de cambio, lo que deriva en grandes niveles de incertidumbre y nerviosismo entre todos los involucrados y beneficiarios del sector.

 

¿Para el caso colombiano, estas inquietudes globales son igualmente aplicables?

J.Q.: No necesariamente. La minería es un sector que aglomera muchas expectativas de diferentes partes interesadas. Tal vez el nivel de madurez del sector minero colombiano no es comparable con otras latitudes, y cada caso hay que mirarlo de manera particular. Actualmente, las grandes preocupaciones o riesgos a nivel global están centradas en cómo lograr balancear la caja y generar confianza para financiar y retornar los réditos esperados de un sector que maneja grandes niveles de inversión. Mientras tanto, en Colombia aún estamos focalizados en resolver asuntos en materia social, ambiental, institucional, que deriven en confianza para las inversiones mineras.

 

Se habla mucho del potencial del oro en Colombia. ¿Estamos frente a grandes oportunidades para el país?

J.Q.: El potencial geológico y de producción del oro colombiano es inmenso. Los estudios así lo demuestran y eso hace que hoy Colombia siga en el radar de inversión global minera. Pero ese atractivo también tiene volatilidad. Solamente en el pasado mes de septiembre, dos grandes multinacionales anunciaron su llegada al país, mientras que una anunció la suspensión de sus actividades debido a presiones de seguridad y minería ilegal.

A pesar de que los inversionistas en proyectos de oro ven varias ventajas como costos en pesos, exportaciones en dólares y un mejor precio internacional, aún se mantienen algunas dificultades y desafíos a la hora de invertir en este subsector.

 

¿En qué consisten esos grandes desafíos que tiene el oro en Colombia?

J.Q.: Hoy el país enfrenta grandes desafíos para desarrollar todo el potencial que tiene el subsector del oro. Los principales retos están relacionados con el concepto de “licencia social para operar”, la regulación e institucionalidad y la competitividad del sector.  La licencia social para operar comprende diferentes variables, entre ellas la lucha contra la ilegalidad y la informalidad, las protestas de la comunidad y los potenciales impactos ambientales, en particular, por la cercanía a recursos hídricos.

En cuanto a la regulación y a la institucionalidad, nadie duda que hoy Colombia tiene mayor capacidad institucional para la minería. Sin embargo, la falta de coordinación entre autoridades, simplificación de trámites, garantías en seguridad, infraestructura e información insuficiente y actualizada para una mejor toma de decisiones son esenciales a la hora de generar confianza a los inversionistas.

 

¿Dado ese ambiente de incertidumbre, cómo se está organizando el país para enfrentar esos desafíos?

J.Q.: Creo que a pesar de que en el ambiente existe cierto sentimiento de desilusión, las perspectivas a mediano plazo lucen positivas. El país debe concentrarse en la política minera desarrollada este año y proyectarla no sólo como un esfuerzo de momento, sino como una política de Estado con visión de largo plazo.

Hoy hay muchos proyectos de minería de oro a gran escala en curso, y solamente si algunos de esos proyectos resultan exitosos se podrá demostrar a los inversionistas internacionales que vale la pena invertir en minería responsable y que Colombia respalda proyectos serios que cumplan con las condiciones sociales y ambientales requeridas. Existen muchos casos de éxito en el vecindario, que siempre han venido acompañados de responsabilidad empresarial y compromiso institucional.

 

¿Qué estrategias han seguido países exitosos en desarrollo minero de oro?

J.Q.: Cada caso y cada país tienen sus particularidades, pero es saludable observar las iniciativas frente a retos similares al caso colombiano. En algunos países han aplicado estrategias de construcción de confianza, y planes de relacionamiento con la comunidad y formalización minera desde el inicio, y como costo implícito, de los proyectos de inversión. Esto genera mayor aterrizaje de expectativas e interlocución directa entre las partes involucradas.

Por otro lado, las sinergias entre el nivel institucional y el sector empresarial son esenciales. Economías de escala en infraestructura, encadenamientos productivos, información sectorial y la generación de mejores capacidades tecnológicas resulta fundamental para construir confianza en un sector donde lo determinante es saber que las inversiones están puestas en el lugar correcto.