¿Cómo optimizar el consumo de energía desde nuestras actividades diarias?

A finales del 2015, Colombia estuvo al borde de una crisis energética debido al fenómeno del niño, pues el país no contaba con los suficientes recursos hídricos para generar energía eléctrica. Un ejemplo como este, nos demuestra que las consecuencias de no hacer un uso eficiente de la energía, no están tan lejanas. El Día Mundial del Ahorro de Energía, que se celebra el 21 de octubre, es una oportunidad para reflexionar sobre cuál es nuestro compromiso con el tema, evaluar nuestros hábitos de consumo y pensar cómo podemos hacer un mejor uso de la energía.

La energía con sus múltiples fuentes, manifestaciones y usos, se constituye en uno de los factores claves para el desarrollo del país. Tiene impacto en los aspectos sociales, económicos y ambientales, así como en la calidad de vida. Cuando hablamos de un uso eficiente de la energía, nos referimos a utilizar una menor cantidad de esta para realizar el mismo trabajo sin afectar nuestra calidad de vida,  protegiendo el medio ambiente e incentivando su uso responsable. Pero, ¿cómo se puede optimizar el consumo de energía desde nuestras actividades diarias?

Según Dafna Siegert, socia de EY Colombia, algunas de las prácticas que podemos llevar a cabo para ahorrar energía son:

  • Reemplazar viajes en carro por viajes en bicicleta.
  • Implementar un día de teletrabajo.
  • Compartir el carro.
  • Sustituir lámparas incandescentes (focos) por lámparas fluorescentes compactas (ahorradoras) o iluminación LED.
  • Al comprar electrodomésticos es importante revisar que tanta energía consumen, hay algunos más eficientes que otros.
  • Apagar y desenchufar los aparatos eléctricos que no se estén utilizando. Muchos de estos siguen consumiendo energía a pesar de estar apagados.

Las tendencias a nivel mundial están generando disrupciones en el sector eléctrico nunca antes vistas. El aumento de la participación de las energías renovables, la generación distribuida, las baterías, los medidores inteligentes y los usuarios que generan su propia energía, ahora denominados prosumidores, son algunas de ellas.

Ante estas tendencias, EY en un estudio global realizado en 2018, identificó tres momentos claves que facilitarán los cambios en el sector energético a nivel mundial:

  1. Cuando la energía generada localmente tenga los mismos costos que la energía suministrada por la red. Lo que implica que tecnologías como los paneles serán más llamativos que la oferta de energía de empresas de electricidad tradicionales. Se prevé que esto se comience a dar alrededor del 2021.
  2. Cuando los vehículos eléctricos alcancen el precio y el desempeño de los vehículos de motor de combustión. Se prevé esto a nivel mundial en el 2025.
  3. Cuando el costo del transporte de electricidad exceda el costo de generación y almacenamiento local. De esta forma, los usuarios van encontrar más barato producir su propia energía que estar conectados a la red. Se espera que esto comience a darse alrededor del 2039.

Es clave que las empresas del sector re piensen y desarrollen nuevos servicios y capacidades en torno a la transformación digital, experiencia del cliente y de los usuarios e incrementen la eficiencia operacional.