Nuestros Alumni – Mi experiencia EY: Mario Flórez

Mario Flórez nos comparte su experiencia y trayectoria en la Firma. 

Foto Mario Florez
¿Cuál es su profesión?

Mi profesión, desde que me conozco, ha sido ser un Pater Familis. Estudié Contaduría, Finanzas, Sistemas y Electrónica para producir y poder ser parte de dicha Familis. También estudié por placer Filosofía, Historia, Ética e idiomas.

 

Mi familia está compuesta por Patricia, mi esposa; Alejandro, Santiago y Nicolás, mis hijos; Juan Felipe, mi nieto; cuatro hermanos, tres nueras, decenas de primos, tíos y allegados, mil amigos y cero enemigos.

¿En qué año ingresó a la Firma?

Ingresé a Ernst & Withney a principios de los ochenta, cuando estaba ubicada en el Edificio de la Flota Mercante en Bogotá y contaba con 50 colaboradores. Después de varias fusiones y cambios de razón social, y de trasegar por varias localidades, nos ubicamos en el norte de la ciudad.

¿Hasta qué año estuvo en la Firma?

Me retiré a mediados de la década anterior, cuando éramos casi 400 colegas.

¿De cuál o cuáles líneas de servicio hizo parte durante su tiempo en EY, y qué cargos ocupó?

Tuve muchos cargos. Fui Socio Director, Director de auditoría, Jefe de personal, selección, entrenamiento y seguimiento, Presidente del Fondo de empleados y otros cargos que implicaban el manejo de clientes en diferentes industrias como bancos y financieras, compañías de seguros, reaseguros, industrias, cooperativas, universidades, hoteles, clínicas, comercio, etc.

En mis ratos libres dictaba seminarios a clientes en Latinoamérica y Colombia, y también fui catedrático en varias de las universidades más grandes del país.

¿Actualmente dónde trabaja o cuáles son sus proyectos profesionales y/o personales?

Actualmente continúo muy orgulloso con mi proyecto Pater Familis y espero tener más nietos muy pronto. En mis tiempos de ocio, muchos, gracias a Dios, doy y tomo clases y conferencias, coordino dos grupos de compañeros y amigos, juego golf, tengo una empresa de transportes y escucho propuestas de todo tipo de negocios legales.

Experiencia en EY

¿Cómo describiría su experiencia personal y laboral en la Firma?

Podría decir, sin exagerar, que los niveles de felicidad que obtuve en EY fueron altos y constantes. Las satisfacciones por decisiones tomadas, propuestas aceptadas, desarrollo de profesionales dentro y fuera de la Firma, muestras de aprecio de miembros del equipo y de clientes sinceramente agradecidos, y muchas otras vivencias sobrepasan algunos momentos difíciles por los que pasé, como ocurre en todo trabajo.

¿Cómo cree que la Firma aportó a su crecimiento personal y profesional?

La Firma, como todas las instituciones per sé, no aportan lo que la persona no desee acoger para su desarrollo. Sin embargo, en mi caso era tanta la necesidad de aprendizaje y de “salir adelante” con mi proyecto Pater Familis, que supe aprovechar la grandes oportunidades, tanto a nivel profesional como personal, dentro y fuera de la institución. No obstante, hoy puedo decir que me faltó tiempo para obtener el máximo de lo que EY puede ofrecer. Siempre fue necesario mostrar un alto nivel de conocimiento y desarrollo personal para poder competir con tan brillantes y sesudos colegas, como los que se vinculan y permanecen en la Firma.

¿Cuál sería la principal enseñanza que le dejó EY?

La principal enseñanza que puedo definir, entre muchas recibidas, es que de cada quien depende recibir, aceptar, consolidar y aprovechar lo que un buen ambiente laboral le puede proporcionar.

Describa en una o varias palabras lo que significa EY para usted.

Se me ocurre una palabra que abarca lo que EY puede significar: oportunidad.

 ¿Qué mensaje le daría a las personas que continúan en EY?

Como mensaje para los actuales o próximos colaboradores, quiero decirles que debo a EY una buena parte de quien soy y de lo que tengo, por ello estoy muy agradecido. Aunque, así como recibí, también entregué gustosamente mi juventud, y parte de mi madurez personal y profesional al exigente trabajo que requería para permanecer y ascender dentro de la organización. También es absolutamente cierto que lo volvería a hacer, sin dudarlo ni un segundo.