Tres maneras para proteger sus inversiones en Inteligencia Artificial (IA) contra una racha de mala percepción

Las expectativas de lo que puede ofrecer la Inteligencia Artificial han tenido muchos altibajos.  Entonces, ¿de qué manera pueden las organizaciones asegurarse de que sus inversiones más recientes en inteligencia artificial se perciban como un valor agregado a largo plazo y no como un gasto a corto plazo?

Considerada como la “nueva electricidad”, se espera que la inteligencia artificial transforme todas las ramas de la industria mediante la generación de nuevos productos y servicios, la creación de nuevas eficiencias, la elaboración de nuevos modelos de negocio, el impulso de nuevas fuentes de ingresos y la generación de un gran valor, tanto humano como financiero.

El entusiasmo y las expectativas de lo que puede ofrecer la inteligencia artificial están más altas que nunca, y han cobrado relevancia entre los altos ejecutivos de las empresas y los gobiernos, como parte de sus esfuerzos para lograr una transformación digital.

Para mitigar el riesgo de una inversión en IA o de la congelación de un proyecto, con consecuencias negativas en términos de costos y productividad, tenga en mente los siguientes aspectos:

  1. Entender las capacidades de las actuales tecnologías AI.
  2. Comprender el costo de un error.
  3. Reduzca su entusiasmo: la AI no es un cerebro humano (todavía).

Por consiguiente, la medida más importante que se debe tomar para evitar otra mala racha de percepción de la IA es lograr un equilibrio entre las expectativas y la realidad, en cuanto a las capacidades reales de hoy en día de la misma.

Conozca más sobre cómo mitigar los riesgos de sus inversiones en inteligencia artificial.